Suite 101 · quell101

La cara de cliente de quell101

El taller invita a su cliente a ver el plano de su obra y le manda los puntos que necesita que defina: color, medida, dónde va el contacto. El cliente contesta sobre el plano, con foto si hace falta, y puede preguntar. Lo interno del taller nunca le llega, y eso lo garantiza el servidor, no la pantalla.

Al 18 de septiembre de 2026Contrato de la API 0.15.0Pantalla: quell101 → Inicio → Invitar cliente

Una sola cuenta para el cliente

El cliente de un taller ya tenía cuenta en la suite: con ella abre peek101 y ve su estado de cuenta. La cara de cliente de quell101 usa esa misma cuenta. No hay dos contraseñas ni dos altas: quell101 le pide a la API que deje entrar al cliente, y la API lo apunta como cliente de la empresa (el mismo renglón que ve dash101) si no estaba ya.

El dueño, en quell101 Inicio → Invitar cliente correo · nombre · obras suite101-api POST /orgs/:o/clientes/invitar con la sesión de quien invita Lo que queda hecho cliente de la empresa (si no estaba) persona en la suite (si no existía) acceso tipo cliente, sin PIN en quell101: rol «cli» en esas obras y el correo de invitación El cliente entra su correo → «Mándame un código» y pone su contraseña La misma cuenta abre peek101 (estado de cuenta) y quell101 (puntos por definir) Si el correo es de alguien de la empresa, o de un cliente de otra empresa, la API dice que no y quell101 no escribe nada: se le explica al dueño con palabras. Nadie guarda ni manda contraseñas: el cliente la pone él, la primera vez, con un código que le llega al momento.
Invitar es un formulario en el inicio de quell101. Lo demás lo hacen la API y quell101 entre sí, y al cliente le llega un correo con los tres pasos para entrar.

Qué ve el cliente, y qué no

La regla que manda: el recorte vive en el servidor. Cuando el cliente pide su obra, el Worker de quell101 le manda sólo lo suyo; la pantalla no tiene nada que esconder porque nada más le llegó.

CosaEl clienteEl taller
Sus obrasSólo las obras a las que lo invitaron, con cuántos puntos tiene por definir en cada una.Elige a qué obras entra al invitarlo, y puede sumarle obras después.
El planoTodos los ítems, pero de cada uno sólo código, nombre, tipo y posición. Resaltados los que tienen puntos por definir.Todo, como siempre.
Un ítemSus puntos por definir, y un cuadro para preguntar sobre ese ítem. Ni fase, ni pendientes, ni bitácora, ni responsable, ni fotos internas.Lo de siempre.
Las dudasSólo las marcadas «para el cliente» de sus obras: las que el taller le pidió definir y las que él abrió. Ni una interna, aunque adivine el id.Todas, con una etiqueta que dice cuáles son del cliente.
Cerrar un puntoSu respuesta lo cierra sola cuando lo abrió el taller.Su respuesta cierra los que abrió el cliente. Y puede reabrir cualquiera.
AvisarRecibe un correo cuando el taller aprieta «Avisar al cliente por correo». Nada automático por punto.Un botón, cuando quiera. Cuando el cliente contesta, al taller no le llega correo: lo ve en su fila de dudas.
Sin señalSus respuestas y preguntas se guardan en el aparato y suben solas cuando vuelve la señal, como todo en quell101.Igual.

Cómo está hecho, en corto

Lo que todavía no está

La liga desde peek101. Mike quiere que desde el estado de cuenta se brinque a «lo que te falta definir» por cada proyecto. Hoy la liga es general (la portada de quell101, donde el cliente ve sus obras), porque quell101 guarda sus obras en su propia base y peek101 no sabe cuál corresponde a cada proyecto. La liga por proyecto llega con la mudanza de quell101 a la base por empresa. El brinco pide entrar una vez por aparato: son dos direcciones distintas y cada una guarda su propia sesión.

Cómo se probó